Sunday, August 30, 2009

Bang!

Frente a la gran mesa de piedra tu cuerpo sacralizado se levanta, abres tus brazos para juzgar a la multitud temerosa, mientras recuerdas, con una sonrisa hipócrita, la orgía de la víspera. Tu templo atestado bajo el calor ardiente, las lenguas que limpian el sudor de su fe, las lenguas que secaban las gotas de vino que caían sobre tu pecho ayer. Miras detenidamente a la virginal presencia que hace pocas horas gemía orgásmicamente bajo tu almohada, la recorres ante el escrutinio público con los ojos de padre, y por dentro, la erección causada por la remembranza te paraliza. Abres aquél gran libro, ese que ayer le permitía a tu cama guardar el equilibrio bajo la vieja pata que nunca has mandado a arreglar, sabias palabras encuentras allí, y con la voz grave, que antes gritaba la rendición, hoy anuncias: “Sabemos que hemos sido trasladados de la muerte a la vida, porque amamos a los hermanos. El que no ama, pertenece a la muerte”, el que no ama, no fornica, leías en tu mente. Doña Sara y Don Antonio, orgullosos de su primogénita, Anita, el estandarte de la familia, el pedazo de carne que exhibían ante sus respetables amistades, son los primeros en disponerse a tomar el cuerpo y la sangre de aquél que te enseñó a amar al prójimo como a ti mismo; no contaba con cuánta perversión sientes o expresas ese amor. Julio, tu mano derecha, tu testículo izquierdo, te lava tus manos, lava tu pecado, anoche te pasaba la copa de vino, mientras su cuerpo se divertía con Doña Sara, todos se burlaban en secreto de Don Antonio, pero él sacudía su vientre, todos los días en las mañanas, con Patricia, sí, tu hermana. Susana también está orgullosa de Anita, aunque nadie sabe quien es, ella se forma bajo esos virginales 65 kilos, en unos meses, sólo será Ana, pero tú, seguirás siendo el vigilante del pueblo, el juez, el contacto directo con dios, el padre que se escondió y trató de puta a la madre de su hija, el bondadoso hombre que hace caridad a los pobres, pero no le ofrece la leche a su sangre, el mismo que pone de pie, con una palabra, a todo un pueblo atento a su santidad. El rito casi termina, las abejas se despiertan de su letargo, todos te dan la mano, las mismas que introducías por la vagina húmeda y hambrienta de Anita; Don Antonio se detiene, te saluda, ‘jah! Me acuesto con tu hermana’, ‘jah! Me cojo a tu hija’. En pocos meses, Don Antonio será padre y abuelo, de dos bastardos engendrados de la misma familia, la cual quedará unida por el silencio; Doña Sara lo llamará el tiempo de la desgracia, pero nadie pensaba en ella mientras se abandonaban a la pasión. Nadie, públicamente, conocería el padre de Susana o el amante de Patricia, sólo ellas afrontarían la mirada en el patíbulo, la mirada que juzga, en el momento, juzgada en discreción por la víctima inocente, el inocente que asumía la culpa total por la vida, la culpa eterna, y ¿la moral? La moral es ahora el arma homicida. Las campanas vuelven a sonar, y el espectáculo debe continuar, pero por aquel umbral jamás volverá a entrar Anita.

Mal parida...

El optimismo, el amor, la ilusión, y todas las drogas que pretenden tapar con un dedo el mierdero que guarda la humanidad en su jardín llenan de ira mis venas, porque me tildan como una malparida si le doy la bienvenida a la realidad podrida que impera, la misma que hace siglos se oculta palpitando en la esquina. Me tildan de suicida si trato de darle la mano a los problemas, y observo al cortejo como la más insulsa de las costumbres, quién dijo que escribir una canción de amor es un logro, quiero ver cuántos escriben un dicurso de protesta, que no se radicalice, que se diga tal cual se vea. Todo! , absolutamente todo lo maquillamos, es que somos tan débiles, así de imbéciles nos percibimos que pretendemos ser buenos, sinceros y perfectos incluso frente a nosotros mismos... Que me lleva la chingada, que confesiones ni que nada, nos confesamos, pero confesamos la gran mentira que somos, nos confesamos disfrazados, fallecemos, sin habernos confesado con nosotros mismos, y ¿A matar le decimos pecado? Que hay de matarnos por sesenta años, matar a nuestros amigos, matar todo porque nunca estuvimos vivos, nunca de verdad fuimos....

Avalancha...

Ante la pávida mirada de los ángeles declarados, emerge de las entrañas de la tierra malsana los caníbales alados, sus enormes fauces se cruzan con la ira del vagabundo, y nace el perfecto monstruo absurdo; a nada le teme aquél gran ejército de mordaces camaleones, de ínfimos humanos del cero absoluto. Las lágrimas del dios caído son su sangre, el temor de los demonios su palpitar, y sus pasos hacen temblar al más sodomita; son las voces que no se acallan, el grito frenético de la orgía congraciada entre la vendetta fáustica y las bailarinas de Tolouse, la envidia que se agota en sí misma, la amistad pérfida, la costumbre rota desde una esquina. Caminan, sí, su caminar es lento, porque el tiempo no hace parte del espectro de los que no mueren, de los que no viven, pero sí destruyen vidas; el poder, el susurro al oído del inconsciente colectivo, la ovación anacrónica, van succionando hasta el último espíritu, son agujas que atenúan el dolor con dosis de placer, son los inmortales, los que se resguardan tras el deseo proyectado que generan desde su interior y no vemos, son ellos.

Wednesday, August 26, 2009

Horacio...

Se dilapida la sensación de horizonte,
Se pierde la agonía efímera de la posible muerte,
Se encuentra vacío y sólo en el presente,
Horacio,
Que maldita ha sido tu suerte.
Los gusanos te rechazan,
La vida abre sus alas negras,
Te abraza,
Pero no te perdona las noches crisálidas
En que la navaja auscultaba tu vientre,
No te perdona los actos pérfidos,
No te perdona tu cobarde intento.
Y ya no mueres,
Y te congelas en el tiempo,
Y te detienes en el siempre,
Y no hay escapatoria,
Que maldita ha sido tu suerte Horacio,
Medio muerto, medio vivo
Pero consciente.
Divagas en tu desgracia,
Sonríes,
Porque no le encuentras alternativa
A tu llanto.
De vez en cuando puteas,
De vez en cuando bendices,
De vez en cuando te disfrazas de lobo,
Otras de doncella,
Pero jamás de farsante, cura o protestante;
Lamentablemente sigues el camino,
Te toca ver el final de la historia
No hay escapatoria….
La condena del que no quiere respirar
Es la imposibilidad física de ahogarse…

Monday, August 17, 2009

Maldito seas!

Soy la ira escondida en la esquina del desierto, soy el representante más fiel del averno, te das cuenta al ver mis ojos, te das cuenta al ver mis dedos, te acercas y te asustas, escupes sobre mí y todo lo que ves, todo lo que reflejo según tu cerebro inmundo y pequeño. Soy la ira, soy la bala perdida que te impacta un domingo después del almuerzo, no quiero que me hables, no quiero que te acerques, espero que te claven un cuerno en el corazón, si te acercas yo te doy, no lanzo la primera piedra, las lanzo todas, porque sí, porque soy una hija de puta, porque tengo todos los pecados, no me da pena, no me interesa, te crees muy sabio repitiendo frases de los que su mente se gastaron, para terminar en museos donde nuestros hijos van como experimento a ver el humanismo muerto; todo lo que encerramos en cuatro paredes porque no lo entendemos, entonces es arte, entonces es el alma que se masifica y se pierde, es la puta masa de nuevo. Hasta las caricaturas las jodieron, me cago en los malditos americanos, todo es farra, todo es alcohol, por eso los ricos comen y los pobres beben, mantengamos a los idiotas bailando mientras sobre nuestra tumba los de arriban van creciendo, espero que sientas toda mi rabia, hoy no coordino mi motricidad, pero dame un arma y me verás hacer una flor; nooo, no soy una hippie imbécil, suficiente cadáveres en el matadero, además a quien le disparo si todos están muertos, todos caminan procurando no tocar al otro, malditos entes, entre más crecemos será que más cobardes nos hacemos, soy la bala que se quiere dar a sí misma, malditos socialistas, capitalistas y todos los que trataron de hacer revolución, nos jodieron y no nos dieron alternativas, sólo le dieron más herramientas para la taxonomía de los que tratamos de salir por la tangente. Porque no puedo hablar sin que me digan que soy, que estoy loca, que a la cárcel voy, que me echaron del periódico, que no puedo hablar de más, que no puedo decir no, que tengo que tener hijos, que debo casarme, que debo hacer, que hijos de puta! No me da la gana, no quiero a nadie, no quiero nada, si no puedo hablar con ustedes hablaré con la muerte, con el que se me cruce, no creo que todos estén alienados, y si lo están, entonces prendo el primer fósforo porque quiero ver el mundo arder. Maldito televisor! Maldito internet! Maldito msn! Maldito facebook! Maldito celular! Maldito todo lo que nos polariza, no sirve sino para chismear tu vida, para hacerte notar, que pasó con el contacto, que pasó con hacer temblar la tierra, que pasó con hagamos el amor no la guerra, maldita cámara virtual, maldito mic, maldito seas! Maldito por no gritar, maldito por hablar de más, maldito el que maldice…maldito sea yo.

10:10 pm

Me quiero matar, quiero con todo acabar, pero pienso, y no, no me da igual, no quiero, pero siento que muero, y me duele, y quiero escucharte una vez más, esta montaña rusa, esta desvariación, esta locura, este carro sin frenos, esta maldita quietud, la inestabilidad, el futuro arreglado, el mañana perfecto, el hoy de muertos, los cuervos que cantan, la tierra tiembla, las lágrimas afloran, las sonrisas que hipnotizan, las cuerdas que se estallan, las voces que no afinan, el silencio, el escándalo, el ruego, la indiferencia, tu odio, mi amor, la inocencia, las puertas que se cierran, las ventanas que se quiebran, el espíritu que muere, las camisas que se rasgan, el cansancio, la energía apabullante, la sinceridad a medias, la nada, el todo, tus labios, el cerebro que padece, mis mentiras, tus cuitas, el encuentro, el rechazo, la soledad infinita, las manos que se unen, el mundo que da vueltas y mis dedos no se detienen, los dientes rechinan, un cuerpo cae desde el piso 19, la garganta se pierde, mis confesiones, tús victorias, yo el cura, tú el victimario, el gran ecatombe, una masturbación de hormigas, el universo se alinea, el autismo, la extraordinaria luz que te ilumina.... Ahhhhhhhhhhhhhhh.

Sunday, August 16, 2009

Gomorra

El fuego del infierno desató la alegría de los gusanos incandescentes que bailan frente a mi puerta, se burlan de las prostitutas que me atan a mi cama, se ríen de las lenguas que rodean mi cara, me duelen las manos. La muerte se sienta en el borde, las putas se alejan, la parca me habla, los gusanos me invaden, me pregunta por los días de antaño, me pregunta por las rosas marchitas que comía a escondidas en el parque de la esquina.... Me pregunta, si me arrepiento, y los gusanos bailan, y la parca sonríe, y sus dientes blancos me hipnotizan..... "No, no me arrepiento", le respondí sin duda, "no tendría porqué, y de la mitad de las cosas que he hecho, pues no me acuerdo, y lo que olvido es como si no hubiera sucedido, así que, no vale la pena llamar a la remembranza"... Deja de sonreír, los gusanos mueren en mi boca, uno a uno, estallan, como las chicharras, su mierda endulza mis labios, sus tripas nublan mis ojos... La parca abre la puerta, no me desata, me deja allí, para volver a su antojo..... "Haz lo que te de la gana, eres hijo del Hades, no hay ninguna diferencia que te lleve hoy, mañana o te deje aquí para siempre..... Porque la vida para tí es una mierda, una mierda que comes con chocolates, no por tragártela con mayor gusto, sino porque te encanta la mierda y a todo se la untas".... Susurros empezaron a invadir la habitación, cayeron las cadenas, me quedé sentada, susurros, gritos de hijas mal paridas, ruidos desgarrantes de la vecina, susurros, susurros, ya la muerte estaba lejos, y la vida volvía a ser la misma..... Estuve más tranquila con su negra hermosura frente a frente que ahora, que la percibo en el ambiente, tan lejos y tan cerca, porque en mí no se fía.

Thursday, August 13, 2009

Sodoma

La noche extiende sus brazos
donde la blanca tez de la esperanza cierra sus puertas;
el nauseabundo olor del fallecimiento toma su lugar
sobre las casas hechas ya sal y tinieblas.
Se desdibuja la cruz a cuestas
que proyecta el poderío de un imperio,
pues ha sido robada como símbolo de la afrenta
entre el cielo y el infierno,
donde sólo el emperador conoce sus secretos
pero no los revela;
es mejor la inmortalidad incomprendida
que el absoluto olvido.
La noche reposa sobre los alacranes sin tiempo,
mientras las sombras acarician el silencio,
donde no hay ruptura,
donde no existe el reflejo impropio
de una flor de lis marchita
sin ánimos de ser conservada en la hipocresía;
la noche aparece tan sabia
a desvirtúar las malditas alegorías,
no hay dioses en la nada
sólo está la conciencia
de la muerte que calla
y del aire que nos contamina.

Monday, August 10, 2009

Confesiones

Confieso que me he reído mil veces a tu espalda,

Confieso que me he masturbado con tus lágrimas

Confieso que me siento totalmente contenta que no seas nada

Confieso que no siento miedo a cagarla

Confieso que poco o nada me importa lo que hagas

Confieso que prefiero ser la sal que cae sobre sodoma

Confieso que no deseo ser la puta de babilonia de iglesia disfrazada

Confieso que me divierto con tus rezos

Confieso que amo decirte que eres el hijo de tu gran puta madre cada vez que me engañas

Confieso que escribo sin pensar

Confieso que relato con las entrañas

Confieso que bebo leche en las mañanas con limonada

Confieso que trato de despertar al mundo con mis palabras

Confieso que odio los gritos y las grandes carcajadas

Confieso que soy el hombre absurdo

Confieso que para mí confesar no vale de nada

porque no me arrepiento,

y a mí nadie tiene el derecho de juzgarme

y suerte con el que lo haga,

porque yo no tiro la primera piedra

me lanzo a matar a pedradas

cuando el que se cree libre de pecado

habla carajadas.